Otras contribuciones

Llevo más de quince años en permanente contacto con la prensa gracias a mi vida política como miembro del Parlamento Europeo y Vicepresidente del Partido Popular Europeo (PPE) y, más recientemente, como Vicepresidente de la Comisión Europea responsable, primero del Transporte y ahora de la Industria y Empresa.

Por convicción, además de por mi trayectoria, considero al periodista no como un enemigo al cual evitar sino más bien como un profesional de la información que necesita explicar las noticias y busca la mejor manera de hacerlo. El periodista busca las fuentes, escucha a los protagonistas y explica el contexto de la noticia. Soy de la opinión que los que tenemos responsabilidades políticas, debemos facilitar ese trabajo.

Tal vez esta sensibilidad especial mía hacia la comunicación deriva de mis veinte años de actividad periodística previa a mi vida política y del hecho de que, en 1994, fui nombrado Portavoz de la Presidencia del Consejo del Gobierno italiano.

Estoy firmemente convencido de la utilidad y de la complementariedad de la comunicación respecto a la actividad política e institucional. Por ello afronto a los medios de comunicación, no como una amenaza sino, al contrario, como un recurso muy valioso para explicar mejor las iniciativas políticas. Televisiones, radios, periódicos y todos los novedosos medios para comunicar, son por tanto para mí un recurso imprescindible en mi trabajo cotidiano.

En Bruselas pido a mis colaboradores que tengan contactos permanentes con los corresponsales de prensa, que escuchen sus necesidades y, muy importante, que se adapten al país y al medio de comunicación con el que están hablando. Lo que exijo a mis colaboradores por supuesto me lo aplico también a mí mismo. La experiencia me enseña que no es lo mismo un diario económico que uno general, un periódico regional que uno de tirada nacional, o que hay asuntos que se perciben muy diversamente de un país al otro.

Mi preocupación esencial cuando comunico es que se me entienda bien. Intento ponerme en la piel de quien me está escuchando y facilitar la noticia al periodista pero, sobre todo, al ciudadano que va a recibir la información. Por eso en mis comparecencias públicas busco un lenguaje sencillo y claro. Me gusta dar ejemplos que refuercen el mensaje y, sin abusar de las cifras, hay veces que una cifra elocuente, encierra varios mensajes.

Todos los días empiezo mis jornadas de trabajo con al menos treinta minutos de lectura de la prensa en los idiomas que conozco: italiano, francés, inglés y español. Esto me ayuda a valorar con más objetividad la realidad que nos rodea y a defender mejor el interés general europeo que es la razón de ser esencial de mi trabajo en la Comisión Europea.

Agradezco que se me haya brindado la oportunidad de escribir unas líneas para este libro. Lo hago con gusto porque estoy convencido de que una buena iniciativa política si es comunicada mal pierde mucha de su fuerza. Por ello todas las iniciativas que se emprendan para mejorar la comunicación y el marketing de la política, son bienvenidas.

Antonio TAJANI
Vicepresidente de la Comisión Europea